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Ariic Nueva marca en España

Ariic 318: Te presento a un amigo

Publicado el sábado 20 de marzo de 2021
Ariic 318

¿Sabes esos casos en que te presentan a alguien y te quedas con la sensación de que le conoces? Además, en algunos casos hasta tienes la sensación de que ya erais amigos y te llevabas bien. Eso me ha sucedido con el scooter Ariic 318.

No, Ariic no es, como en otros casos, un scooter que ya conozcas. Es completamente nuevo para nosotros. Pero sí que ha tomado referencias, tanto en lo estético como en lo técnico, para llegar al mercado a un buen nivel con respecto a sus rivales.

No hay más que verlo: depende de en qué detalle te fijes verás influencias de los Yamaha X-Max (las inserciones metálicas en el asiento, las formas de ese "boomerang" en la parte central de la carrocería) y de algún KYMCO como el Super Dink anterior (formas y disposición del cuadro, el asiento, el sensor de luz para encender el hueco del casco). Pero también tiene su parte original: Alessandro Tartarini, el diseñador italiano, hijo del fundador de Italjet, que trabajó, entre otras cosas, en muchos de los proyectos de su marca, es el autor de las líneas de este nuevo Ariic 318.



Pero detrás del desarrollo de este scooter hay también otros nombres importantes: ingenieros y jefes de proyecto de Honda y KYMCO se incorporaron desde el principio al desarrollo de este scooter. No debe extrañarte. Como sabes, desde China (país de origen de este scooter) llegan últimamente nuevas marcas creadas ex profeso para el mercado occidental, teniendo en cuenta nuestros gustos y, sobre todo, el nivel de exigencia en calidad europeo. Voge o Zontes son dos ejemplos de esto. Ariic quiere hacer lo mismo, pero desde los scooters.

Llega además con otras garantías interesantes: Ariic tiene un importador en España con gran experiencia en estas cosas: Keeway Benelli España. Pero es curioso, solo son importadores (igual que de la marca francesa Orcal), por que el grupo industrial de Ariic (Jinlang) no tiene nada que ver con el de Benelli y Keeway (Qianjiang).

Según nos cuentan los responsables de la marca en España, ellos, con sus marcas actuales, no tienen una oferta razonable de scooters, un producto que para su red de concesionarios es muy interesante. Este acuerdo para la importación de los Ariic soluciona este problema y pone a tu disposición un nuevo modelo de scooter (al que seguirán un par de scooters de 125 en los próximos meses) muy interesante en su relación calidad/equipamiento/precio.



Y sí, es un 300cc. Pero no 318. De hecho, aunque lo parezca, el nombre no tiene nada que ver con su cilindrada (que son 276 cc) sino que viene de su historia de desarrollo. El propio presidente de la compañía "se marcó" una ruta de pruebas con varias unidades de este scooter allí, en su China natal, de más de 6.000 km. Esta ruta se hizo por una carretera que llega al Tibet y que alcanza más de 5.000 m de altura y es famosa allí. Al igual que la famosa Ruta 66, la ruta china que hicieron lleva por nombre 318. Y por eso este scooter se llama así.

Ariic 318: Cómo es

Exactamente eso que te decía al principio de esta prueba te ocurre cuando ves por primera vez al Ariic 318. Es bonito, está bien dibujado y se le ve moderno. Quizá, para los gustos más clásicos roza, en algunos casos, lo excesivo: su versión gris, con pinzas y muelles de amortiguadores rojos es, desde luego, llamativa, pero en color azul, por ejemplo, sí parece más equilibrado entre lo elegante y lo agresivo que se espera de un scooter GT actual.

Pero tiene detalles que te recuerdan a scooters anteriores: tiene cierto aire KYMCO en detalles como el escape, el cuadro (que cambiará en breve por una pantalla digital) o plásticos de la plataforma. También puede parecerse a un X-Max: el asiento, esa moldura "boomerang" de la que hablaba antes. Pero no, todo es original y nuevo y no emplea piezas de ningún otro scooter ni copia a nadie.



Bajo las fibras no hay nada revolucionario, pero sí eficaz y probado: una estructura en tubo de acero, de formas complejas, similar a cualquier scooter de calidad actual y un motor haciendo de basculante de igual concepción moderna y actual. Es un monocilíndrico refrigerado por agua que cubica realmente 276cc, de inyección elec-trónica, con culata de cuatro válvulas. Entrega 24CV a 8.000 rpm y un par motor de 25 Nm a 5.000 rpm. No son cifras de récord, pero sí están en línea con lo esperado en un 300.

Lleva una horquilla estándar, dos amortiguadores traseros regulables en precarga y discos de freno en ambos trenes. Lleva dos en el tren delantero, con pinzas de anclaje radial y tanto estos como el trasero son lobulados. El ABS es Bosch y llevas manetas regulables en distancia.

Y tal y como se intuye tras leer el equipamiento de frenos, el punto fuerte del Ariic es un elevado nivel de equipamiento, sobre todo teniendo en cuenta un precio bastante razonable. Así, además de doble pata (lateral y caballete, la primera con desconexión del motor), un parabrisas bien dimensionado y un cuadro muy completo, con dos esferas y pantalla digital, tienes hueco bajo el asiento para un casco integral y suficientemente largo para dejar además otras cosas, iluminación full LED, salidas de aire caliente hacia las piernas, llave de proximidad (los que nosotros probamos, de pre-serie, no la llevaban, pero vendrán en los siguientes), toma USB y sobre todo, como gran novedad, una cámara integrada en el morro del scooter que conectada a través de Bluetooth con el móvil grabará todo lo que suceda por delante de tí. Como es lógico, esas grabaciones pueden tener la doble utilidad del ocio, de grabar tus rutas y compartirlas o de la seguridad: en caso de problemas de tráfico, tendrás el mejor testigo que puedas tener de lo que ha ocurrido.

Ariic 318: Cómo va



Se notaba mucho en los comunicados previos a la presentación lo que íbamos a encontrarnos con el Ariic. Se notaba que era, como decíamos antes, la aplicación de esa nueva filosofía que en los últimos años llega de China, aplicada por primera vez, al mundo del scooter. Como sabes, están llegando en los últimos años motos fabricadas allí, con marcas creadas al gusto europeo, con el nivel de calidad requerido aquí. Zontes o Voge son las dos primeras y más conocidas. Ariic es eso, pero en scooters.

Y, efectivamente, cuando ves el scooter, tienes una sensación parecida. Un diseño acertado, buen ajuste de piezas y una calidad muy aceptable (aunque en estas unidades pre-serie tenían algún punto mejorable, como el acabado de los reposapiés traseros). Pero llegaba la hora de probarlos en marcha.

Se aprecia manejable en parado. El peso bajo, la posición de conducción agradable, las manos un poco bajas. A mí me volvía a recordar, en parado, a un Super Dink de la generación anterior. El contacto, arranque y el sonido efectivamente también es similar al del Super Dink aquel. Sus suspensiones están bien taradas, y a baja velocidad tiene buen radio de giro. No es un scooter aparatoso y en la ciudad se moverá muy bien entre los coches, porque tampoco es excesivo ni de ancho ni de lago: 189 kg en seco, para una distancia entre ejes de 1.540 mm y una altura de asiento de 790 mm. Abres gas y el motor es suave y se nota con par. Demuestra la potencia y el par que anuncia, responde bien desde abajo y tuve de vueltas correctamente. No pude salir con él a alguna vía rápida a comprobar hasta dónde es capaz de estirarse pero si me quedé con la sensación de que será, en esto, un scooter correcto, una vez más.



Los frenos son espectaculares: uno de los puntos más fuertes del Ariic, tal y como prometen sus tres discos y sus pinzas radiales. Buen chasis, que permite un paso por curva elevado, el Ariic es un scooter agradable en todos los sentidos, que permite una conducción animada en las curvas.

El Ariic es un scooter interesante al que habrá que volver para una prueba más a fondo, pero en esta toma de contacto consigue sus objetivos y nos convence de que se trata de un nuevo contendiente muy serio en el mercado de los scooters medios. Un precio razonable para su nivel de equipamiento, en el que no faltan detalles e incluye esa original cámara delantera. Es un scooter cómodo y agradable de llevar, que en ciudad demuestra ser muy ágil y maniobrable, pero que en carretera tiene suficiente comodidad y protección de su pantalla y carenado para resultar una opción muy seria. Sin haber medido prestaciones a fondo, desde luego si parece ser suficiente en los desplazamientos de medio radio e incluso muy divertido de llevar en carreteras reviradas, con un comportamiento sano y divertido.



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