Prueba Orcal Sirio 125: Sé diferente

Publicado el miércoles 05 de febrero de 2020

Sí, está de moda lo retro, también en 125 cc. Y dentro de esta moda "neo-retro", las café racer y las scrambler ganan cada día más ad​eptos. Unas cuantas marcas ofrecen motos así y cada una de ellas tiene su propia interpretación estética. La Orcal, dibujada en Francia, es diferente.

Y ya no debe ser fácil para los diseñadores darle un aire original a un tipo de moto así: Mash, Hanway, Brixton, Macbor, SWM, Fantic, Rieju, FB Mondial, MH y algunas más han ofrecido ya motos en este estilo. Las soluciones diferentes y nunca vistas son así casi imposibles. Sin embargo, la Orcal sí consigue tener su propia personalidad.

Orcal, como marca, es seguramente todavía poco conocida en España. Lleva ya unos años: tuvo primero un importador, pero ahora ha cambiado y es Keeway/Benelli, incorporándose como una tercera marca, especializada en este tipo de motos a su catálogo.

En origen, la marca es francesa, un proyecto de un conocido grupo importador y distribuidor francés (DIP) que trabaja con Daelim, Keeway, SWM, FB Mondial y Voge en el país vecino. Diseñaron la marca, el estilo general de sus motos y desarrollaron varios modelos de los que por ahora solo tres han llegado a España.



La Orcal Astor fue la primera en aparecer y de la que llevamos años oyendo hablar. Una moto de estética elegante y muy clásica, con líneas presididas por un gran depósito de líneas cuadradas y, como sus rivales, con un motor muy simple y básico, económico tanto de compra como de mantenimiento, para mantener esa filosofía utilitaria que gran parte del segmento neo-retro persigue.

Desde ella, ahora, se derivan dos nuevos modelos, siguiendo también las pautas que marca la moda: la Sprint, con un asiento diferente, de esos que llaman "de plaza y media", es decir, con forma de colín en su zona trasera, semimanillares y una pequeña cúpula que le da cierto aire café racer; y la Sirio, esta que ves en las fotos y que acabamos de probar, con ruedas mixtas más grandes y manillar más elevado que en la Astor, para acercarla a la estética "Scrambler".

Son tres modelos los que conforman la gama Orcal en España. Pero en Francia, su país de origen, la marca tiene planes más ambiciosos. Allí, estas tres se complementan con la gama NK-01, dos "retro" de motor y estética diferente, pero con la misma filosofía que estas. Pero además, una gama de scooters en 50 cc y una nueva de scooters eléctricos dan fe de que la marca quiere crecer fuera de este segmento de las 125 cc retro. Pero, por ahora, aquí, centrémonos en esta Orcal Sirio.

Orcal Sirio 125: Cómo es



Las Orcal, como casi todas las motos de su segmento, es una básica de 125 cc vestida de forma retro. Emplea una mecánica muy estándar, en un chasis en tubo de acero y se completa con suspensiones, frenos y otros elementos que cumplen bien con su función, sin buscar la "perfección dinámica", si no conformándose con ese funcionamiento correcto en un uso normal para no encarecer y poder ofrecerse a un precio competitivo.

Así, cuenta con un chasis monocuna en tubo de acero, atornillado al motor por abajo, que cierra así la estructura por delante, un basculante redondo y una triangulación trasera para soportar el subchasis, soldado al resto del conjunto. Es bastante normal, resistente y fiable.

La parte ciclo se completa con una horquilla estándar, en este caso protegida (y adornada) con un fuelle de goma de 37 mm de diámetro. Detrás lleva dos amortiguadores, en este caso con el muelle en negro (cromados en los otros modelos). Tiene, además, frenos de disco en ambas ruedas, con sistema de frenada combinada CBS; en la Sirio se monta una rueda delantera de 18" y 17" detrás, con neumáticos de dibujo mixto, aunque el planteamiento del resto de la moto (suspensiones, posición de conducción, frenos, etc) no están pensados en absoluto para rodar fuera del asfalto.



El motor es un monocilíndrico de carrera larga, lo que le sirve para obtener mejor respuesta abajo y en medios. Por supuesto, está refrigerado por aire y lleva culata de dos válvulas con un solo árbol de levas. Alcanza los 9,65 CV a 8.000 rpm con un par de 9,5 Nm a 6.500 rpm, cifras en línea con la competencia, para unas prestaciones también en línea. Es una moto ligera, eso sí, con 125 kg declarados y una altura de asiento de 810 mm.

El asiento, la pintura del depósito, los cromados y demás parecen de buena calidad: la apariencia de la moto está por encima de la de algunas de sus rivales. Lleva luz trasera de LEDs, dos esferas como cuadro y decora el faro delantero con una rejilla, al más puro estilo "TT" de los años 60 y 70.

Doble pata para aparcar, lateral con desconexión del motor y caballete central, lleva un cuadro de dos esferas, con cuentavueltas, cuentakilómetros y testigos luminosos, bastante básico, pero elegante.

Orcal Sirio 125: Cómo va



Lo primero que llama la atención de la Orcal es su aspecto: es una retro, pero parece mayor de lo que es. Y más elegante; tiene cierto aire de moto "premium", pero a precio asequible. También resulta agradable que sea una moto menos vista que sus rivales de mayor éxito. Al final, en este tipo de motos, es la estética casi lo más importante y en este caso está bien conseguida.

No es una moto grande de tamaño, pero lo disimula bien: como te decía, parece "más" que una 125 cc. Aun así, no es difícil subirse y ponerse a sus mandos. La posición de conducción es cómoda y los mandos tienen buen tacto. Tampoco pesa demasiado, más bien poco. Es fácil ponerla de pie y maniobrar en parado con ella. La pones en marcha y con un sonido discreto sales andando.

Tiene un cambio bien escalonado. El motor no vibra demasiado y es muy suave de reacciones, con buen embrague. Cuando subes de vueltas tampoco aumentan en exceso las vibraciones pero tampoco hay un empuje "creciente": este motor está diseñado para girar en su régimen medio, lo cual resulta un acierto en ciudad.

Buenas suspensiones, buen radio de giro y manillar algo elevado y ancho. Es muy cómoda en ciudad y se mueve bien. Ese régimen medio en el que prefiere estar es perfecto para ello y el escalonado del cambio también. No hay grandes saltos ni marchas muy pegadas. Los frenos son potentes, pero la distribución de frenada del CBS es demasiado "atrás". Es decir, si frenas de atrás, frena muy bien con los dos. Si solo tocas delante, frena poco. Si empleas los dos, demasiado. Así, aunque te puedes acostumbrar, desde luego no aprenderás a frenar bien.



En la carretera la moto rueda bien gracias a que el motor es suave y no hay vibración. No anda mucho: no es fácil verla llegar a 100 km/h (reales sobre 90 km/h) y, para ello, hay que forzar mucho. Las suspensiones y neumáticos funcionan mejor de lo que parece en un principio, aunque no es una moto para ir rápido. Al final lo peor es el asiento. ¡Está muy duro! Más de media hora sobre la moto y notas el culo dolorido.

La Orcal Sirio es una neo-retro de estilo scrambler bien construida. No pretende, como en otros casos, ser una trail vestida de retro sino solo una básica ciudadana de bonito y elegante estilo. Está bien construida y bien acabada, con un estilo original, con el depósito más cuadrado y cierto aire TT y se vende a un precio medio adecuado.

En la carretera se mueve bien, pero con prestaciones muy justas. En la ciudad está más en su ambiente, donde resulta fácil y agradable salvo en desplazamientos largos, donde el asiento, muy duro, acaba por resultar molesto.

El pasajero tiene bien sitio, con las asas muy bajas, por debajo de sus piernas. El equipamiento es justo: lleva caballete y pata, pero en el cuadro ni siquiera hay parcial o reloj horario. En la autovía, como cualquier 125 de menos de 10 CV es, simplemente, muy justa por velocidad punta.

FOTOS: Fernando Herranz

 


Especial MotoGP2020
0