
La marca americana añade el apellido “X” al modelo más deportivo de su catálogo, la XR1200, vistiéndola de riguroso negro y dotándola de suspensiones regulables.
Para entender “la deportividad según Harley” hay que remontarse unas décadas atrás, concretamente a los años 70, una época en la que la H-D XR750 eran las motos más laureadas en las carreras de dirt-track americanas, siendo precisamente esa estética y ese espíritu el que han querido implementar en la XR1200, el modelo deportivo de Harley por excelencia.
Cuando esta se lanzó a principios de 2008 causó mucha expectación sobre todo en los mercados europeos, tanto que hoy supone el 6% de las ventas de la firma de Milwaukee. Una cifra sorprendente teniendo en cuenta que se trata de una moto que se sale de lo que ha sido tradicionalmente su negocio: el custom, con el añadido de que más de la mitad de sus propietarios nunca habían tenido una Harley-Davidson antes.
He de reconocer que la XR1200 llama la atención, y ya no sólo por esa curiosa estética de moto de dirt-track que la hace andar en solitario en un sub-segmento propio, sino porque ahora, en negro, tiene una fuerte presencia que se realza tomando aún más cuerpo. El enorme y oscuro motor Sportster de dos cilindros en V con ambos escapes también en negro, juegan un papel fundamental en la línea estética de la moto, perfectamente aderezada con detalles deportivos en rojo como la línea de las llantas, los muelles traseros o los grafismos del depósito, una estampa que queda aún más armonizada acústicamente al arrancar el motor y escuchar el ronco y característico sonido de las motos de la firma americana.
La nueva XR-X nos ha dejado un buen sabor de boca al mejorar notablemente las carencias de la XR, pero si quieres comprobarlo, puedes probarla en los XR Days, unas jornadas de pruebas que están organizando en los concesionarios Harley de toda España hasta final de año.

TÉCNICA
Motor
El propulsor el mismo bicilíndrico de 1.203cc que equipa la XR1200, con la única diferencia de que ahora esta´pintado en negro mate a juego con los plásticos de su carrocería y los escapes.
Suspensiones
La XR1200 X incorpora dos amortiguadores Showa regulables en extensión, compresión y precarga, y por si esto fuera poco, la horquilla invertida –de la misma marca– también cuenta con estas tres regulaciones.
Frenos
En la parte delantera la nueva “X” incorpora dos discos de freno flotantes.
Super Tuner
Para todos aquellos usuarios que cambien los escapes y el filtro de las XR y XR-X (algo bastante habitual), la firma pone a su disposición, a modo de accesorio opcional, el Super Tuner. Esta unidad electrónica, que se ofrece bajo el sello de Screamin’ Eagle, hace de puente de conexión entre la centralita de la moto y un ordenador a través de una conexión USB. Gracias a un software podemos modificar el comportamiento del motor así como los mappings. Hay dos modos: uno más sencillo y para iniciados que consiste en una serie de “mapping” ya establecidos para elegir y, el segundo, es el avanzado y se pueden modificar cualquier parámetro de funcionamiento del motor, desde el avance del encendido hasta la entrada de gasolina en los inyectores, aunque para obtener un buen rendimiento en este modo se requiere un mínimo de conocimientos técnicos.
| FICHA TÉCNICA | |
|---|---|
| Motor 4t, 2 cil. en V a 45°; aire | Freno delantero 2D. 392 mm |
| Cilindrada 1.203 cc | Freno trasero D. 260 mm |
| Potencia máx. decl. 90 CV a 7.000 rpm | Neumático del. 120/70-18 |
| Par máx. decl. 100 Nm a 3.700 rpm | Neumático tras. 180/55-17 |
| Cambio 5 velocidades | Entre ejes 1.515 mm |
| Transmisión Correa | Altura asiento 795 mm |
| Chasis Doble cuna acero | Cap. depósito 13,3 l. |
| Suspensión del. Horq. invert., 43 mm | Peso en seco 250 kg |
| Suspensión tras. Basc. acero, 2 amortiguadores | Precio 13.200 € |

EN MARCHA
Desde el punto de vista Harley, sin duda, se trata de una deportiva por el manillar, la posición de las estriberas y la postura que se adopta al conducir, pero fuera de ese contexto y al compararla con el resto de lo que acostumbramos a llamar motos deportivas, dejaría de serlo y muy bien la podríamos clasificar como una naked no demasiado agresiva. Lo cierto es que la postura es cómoda, el manillar obliga a llevar los brazos abiertos pero hasta un punto que no molesta ni cansa y el asiento tiene un mullido cómodo. Llama la atención el pequeño tamaño de los puños, que además están desprovistos de contrapesos en los extremos. Las estriberas no están demasiado retrasadas pero sí a una distancia considerable la una de la otra, lo que hace que las piernas tiendan a meterse hacia adentro tocando las rodillas con el de pósito. Hay que andarse con ojo en las curvas porque no es difícil que el avisador de la estribera toque con el asfalto al tumbar.
Las nuevas suspensiones de la versión X han mejorado notablemente su comportamiento dinámico al poder endurecerlas y ponerlas a punto a gusto del consumidor y así poder exigirla algo más en las curvas; apoya bien y puedes entrar rápido en ellas, además no se mueve tanto como la versión con muelles no regulables. El motor, que cuenta con una potencia de 90 CV, empuja con fuerza y desde abajo hasta las 5.000 rpm (el tacómetro sólo marca 8.000) con buenos bajos y mejores medios, siendo en ese punto donde la entrega es mucho más progresiva; la aguja escala poco a poco en las rayitas del tacómetro.
Al contrario que el resto de modelos de la marca, se guarda en buena medida las vibraciones, excepto, como es lógico ¿y deseable?, cuando está a ralentí. La prueba más clara de esta ausencia de vibraciones es que por los espejos se ve bien lo que hay detrás, incluso cuando se va deprisa y con el motor revolucionado, aunque son de pequeño tamaño y te obligan a retirar el brazo para ver claramente lo que dejamos atrás. Eso sí, estéticamente quedan muy bien.
Para contar con un propulsor bicilíndrico de tan alta cilindrada, las deceleraciones no son demasiado bruscas, un funcionamiento amable que le hace ser una moto apropiada incluso para circular en ciudad. Lo no tan apropiado es el puesto del pasajero; el asiento es pequeño e incómodo y, además, no tiene asidera.
El apartado frenos está perfectamente resuelto con discos flotantes para una frenada más precisa y dotados de un buen tacto, si bien en el trasero encontramos la palanca muy arriba y hay que desplazar el pie de la estribera para poder accionarla.













































