
Ismael Bonilla / R.L. / Fotos: Alberto Lessmann / Agradecimiento Motorland Aragón
He de reconocer que esto no es una prueba de motos al uso. Es una de esas que te calan hondo, que te tocan la “patata”. Tener el honor de ser el primero en rodar en un circuito de Grand Prix como este –que no sólo está en lista de espera para albergar MotoGP, sino a punto de ser confirmada ya como prueba 2010 (ver recuadro adjunto)– no es algo que sucede cada día. Al igual que tampoco sucede cada día la posibilidad de exprimir toda una MotoGP –prácticamente así es la D16– sin limitación de ningún tipo. Se puede decir que nuestra Desmosedici es una réplica de MotoGP de las de verdad, de las primeras, aquellas agresivas de 990 cc. Y aunque la MotoGP original de carreras alcanzaba las 17.000 rpm y la nuestra está capada a 14.000 rpm para rodar por la calle, os aseguro que sólo con arrancarla ya asusta, y mucho. (más…)