Prueba Peugeot Speedfight 4 125: Scooter supermotard

Comentar Publicado el jueves 23 de noviembre de 2017
Prueba Peugeot Speedfight 4 125: Scooter supermotard

Hace años sí podías encontrar scooter ligeros y potentes, que transmitían cierta sensación sport a través del sonido, de la vista y de las sensaciones. Hoy solo queda el Peugeot Speedfight 125.

¿Recuerdas aquellos 125 cc de 2T que a finales de los 90 constituían el segmento de los 125cc más deportivos? Gilera Runner, Aprilia SR 125 € todos seguían una filosofía común: cogías la versión de 50 cc, le sacabas el motor, ponías dentro un 125 cc, ajustabas€y tenías un "pepino" de cuidado.

Eran ligeros y ágiles como los 50 cc de los que derivaban. Rápidos, ya que esos motores eran mucho más potentes y, sobre todo, con más par y empuje en bajos y medios que los pequeños 50, y la parte ciclo se había diseñado para, precisamente, poder llevarlos de forma deportiva y que "aguantasen el tirón", por lo que eran algo "gamberros" y muy divertidos.



Básicamente así vuelve a ser el Peugeot Speedfight 4. Se trata de un scooter cuya razón de ser sigue siendo el 50 cc 2T que se vende por toda Europa en mayor número de unidades de las que te imaginas. Este año, este scooter deportivo cumple 20 años en el mercado y se ha modernizado presentándose en su cuarta generación. Con este chasis y carrocería, con sus exclusivas formas, y metiendo el nuevo motor SmartMotion en él, se llega al nuevo Peugeot Speedfight 4 125.

Misma receta y mismo resultado. Así encontramos un scooter ligero y compacto como un 50 cc deportivo, con el par motor y empuje de un 125 moderno. Con bastante menos peso que otras 125 cc de su nivel de potencia, como es lógico anda bastante. Se ha buscado, además, que esa buen respuesta sirva para acelerar con contundencia más que para darle velocidad punta. Como buen 125 cc compacto, se busca sobre todo que sea ágil en ciudad. Y no solo lo es, también resulta divertido de llevar.

Suspensiones y frenos se han calculado muy bien para constituir un conjunto equi-librado y están al nivel requerido para conseguir esa deportividad y diversión. La carrocería y equipamiento son algo minimalistas y algún detalle le falta. Parece como si tantas ansias sport le hubiesen hecho olvidarse que es un scooter 125 y, por tanto, debe ser ante todo un vehículo urbano y útil. Pero la verdad, cuando te das la primera vuelta con él, al que se le olvidan los defectos es a ti, porque es divertido de verdad, muy ágil en las esquinas, capaz de frenar fuerte y rápido acele-rando. Como si llevases una supermotard, pero en scooter.

CÓMO ES EL PEUGEOT SPEEDFIGHT 125

Quizás me he precipitado y ya te he contado en el párrafo anterior como es este Speedfight y cual es el secreto de su éxito: un motor moderno de 125 cc en un chasis de un 50 cc. En el fondo es una antigua receta. No en vano es algo que se hace, desde hace muchos años incluso en los coches. Por no salir de la marca del león, ¿qué era, si no, el éxito de coches como el 205 GTi? Un motor "gordo" en un chasis pequeño.

Observado más en detalle te das cuenta que el Peugeot Speedfight está muy bien hecho, con cuidado en los detalles. Para empezar, no es el primero de esta saga de Peugeot, porque recientemente ya se había intentado la misma estrategia con un Speedfight 3 125. La gran diferencia es que aquél sí se notaba que era un 50 al que casi apresuradamente le habían metido un motor de 125cc, el que había a mano, además, de aire y bastante "pelón", y todo ello montado en China. Pero lo cierto es que no iba mal, no era caro y también dejaba cierto regusto deportivo.



El 4 es bastante mejor en todo que este 3. Por un lado por los acabados, que se ven de muy buen nivel, siguiendo por su estética agresiva y sport, es menos "asiática" que la de aquel 3. Y por otro por un motor y una parte ciclo muy mejorada con respecto a su predecesor. Así, el Speedfight 4 resulta una muy agradable sorpresa cuando lo pruebas.

El motor es el SmartMotion de Peugeot recién presentado y que también equipan los Belville y la versión económica del Citystar. Es un propulsor muy moderno, mo-nocilíndrico, con radiador lateral y culata de dos válvulas, que implementa las tec-nologías LFE (Low Friction Engine) que también se emplean en el motor PowerMotion de 15 CV de la marca (el del Satelis, por ejemplo). Monta por primera vez una nueva tecnología desarrollada por Peugeot y bautizada como ACG (Alternative Cu-rrent Generator). Este sistema es capaz de desconectar el alternador en las fases de aceleración y retención si la batería tiene suficiente carga. Esto consigue, lógicamente, reducir aún más las pérdidas por fricción, ya que es un elemento menos robando energía en momentos críticos. Así tienes o más potencia para acelerar o menos consumo, pues requiere menos gas salir a la misma velocidad. Entrega 11 CV a 7.400 rpm.

El chasis es una estructura en tubo de acero muy estándar, pero en marcha demuestra que Peugeot tiene larga experiencia con estos scooter. En la parte ciclo se ha montado una horquilla invertida y un único amortiguador trasero con botella separada montado en un lateral. Con ruedas de 13", iguales delante y detrás, los frenos son de disco, no muy grandes, ondulados y, sobre todo, con pinza radial de-lante. Equipa un sistema de frenada combinada SBC (Synchro Braking Concept) y que funciona francamente bien.



El equipamiento es algo justo. Delante de ti, siguiendo esa filosofía "casi supermotard", tienes un cuadro que efectivamente recuerda al de las motos de campo. Cuenta con un pequeño rectángulo digital que te informa de la velocidad, cantidad de combustible y kilometraje. Nada más. Nos hubiera gustado, al menos, un reloj horario y otro de temperatura del agua, pero es lo que hay. Bajo este cuadro minimalista encuentras una trampilla da acceso a un enchufe USB y poniendo esa trampilla al revés puedes colocar directamente un soporte de móvil o GPS de esos de bola. En el apartado de luces, todo lo contrario:, ya que es "full LED", con un llamativo piloto trasero, basado en la estética de los pilotos del Peugeot 3008, con tres "zarpazos" y una firma luminosa delantera que subraya el logo del león. Bajo el asiento, que se abre desde el contacto, cabe un casco integral. No hay guantera, pero sí gancho portabolsas y no incorpora pata lateral. La puedes instralar como accesorio, y es el otro punto que nos parece un fallo en su equipamiento: un scooter tan indicado para hacer recados de forma rápida por ciudad se beneficiaría mucho de este componente.

LO MEJOR

- Divertido de llevar

- Buenos frenos y aceleración

- Estética diferente y atractiva

MEJORARÍA CON

- Cuadro más completo

- Pata lateral de serie



CÓMO VA EL PEUGEOT SPEEDFIGHT 125

El Peugeot Speedfight 125 es un scooter diferente. Esa fórmula del motor grande en un chasis compacto, antiguamente utilizada con cierta frecuencia, parecía haber desaparecido del panorama de los scooter de 125cc. Los pocos deportivos que quedan en la categoría recurren más bien a motores de 15 CV en cuerpos de GT, amplios y grandes, más pesados, con suspensiones y frenos tarados para esas sensaciones. Aún así, tampoco quedan muchos. El K-XCT de KYMCO sí quiere ser un deportivo, así como scooter japoneses como el Yamaha XMax o el Honda Forza, que son más bien verdaderos GT de altas prestaciones. Pero con la Euro 4, el taiwanés ya desaparece. Por eso el Peugeot Speedfight 125 es diferente. Quizá, a sus mandos, recuerda más a algunos rueda alta ligeros que, sin grandes intenciones sport, consiguen ser rápidos al ser muy ligeros y emplear motores con no mucha potencia, alrededor de 10 CV, pero con buen respuesta, del estilo del propio Peugeot Tweet o su "gemelo" SYM Symphony.

El Peugeot Speedfight 125 es tan pequeño y ligero como esperas de un 50 cc. El motor, de 4T y más grande que el de los ciclomotores, le da mayor peso, pero éste está abajo y bien centrado. Tiene buen radio de giro y se accede bien al asiento. Sobre él quedas en una posición adelantada, permite moverte sobre el asiento y tienes sensación de buen control sobre el tren delantero. En marcha, el sonido es grave y más contundente que en otros motores, incluso que en el Belville con el que comparte motor. Los mandos tienen buen tacto en parado, estando además en una posición muy correcta. Abres gas, sales, y enseguida notas la agilidad que transmite el chasis, junto con una firmeza muy conseguida y una buena capacidad de aceleración. Con esas características, ya tienes bien definido su carácter sport.



En la ciudad es un scooter muy divertido de llevar. Suspensiones y frenos están bien calculados y su reglaje y tacto es firme y preciso. Eso permite "jugar" a ir un poco al límite, tanto frenando como acelerando con decisión a la salida de las curvas y esquinas. El motor aprovecha sus 11 CV y esa nueva tecnología ACG para demostrar que, con esa potencia, puede estar a la vanguardia en cuanto a aceleraciones de la categoría. El chasis permite sin dificultad entrar en esas curvas o rotondas como tú quieras, ya sea tumbando el scooter e inclinando el cuerpo hacia afuera, estilo supermoto, o al contrario, tirándote dentro de la curva e intentando mantener la moto mas recta. Incluso pie por fuera, estilo off-road. Siempre se comporta y te deja, incluso, deslizadas de atrás, si quieres, con cierta sensación de control. ¡Es muy divertido!

En carretera el límite es su velocidad máxima. Alcanza los 102 km/h reales y posiblemente con el motor algo más rodado sea capaz de pasar algún kilómetro por hora más de ahí. Puede ser suficiente para trayectos interurbanos ocasionales. La moto, como en cualquier otra circunstancia, mantiene un impecable comportamiento. Eso sí, sin ninguna protección aerodinámica.

ASÍ VEMOS EL PEUGEOT SPEEDFIGHT 125

En carretera: 4

En ciudad: 4

Pasajero: 3

Confort: 3

Equipamiento: 2

Autovía: 2

Es un auténtico deportivo, en 125 cc, visto de una forma que desde hace años no se hacía, basándose en los conceptos de ligereza, agilidad y aceleración, junto con un buen comportamiento sobre cualquier otra consideración. Así, en carretera, si buscas una muy revirada, sería de los scooter más divertidos que puedas coger. Si es una larga y aburrida sucesión de rectas, simplemente cumple, que es lo que puede hacer un 125 cc en esas circunstancias o en la autovía, que a fin de cuentas es lo mismo.

En ciudad es muy agradable. Rápido acelerando, eficaz frenando y ágil. Puede meterse casi por cualquier lado, porque además es estrecho y con buen giro. Se convierte en uno de los mejores modelos urbanos. No obstante, para andar en la ciudad, de un sitio a otro, con prisas y con hora para llegar a los distintos puntos, un reloj en el cuadro sería básico y la pata lateral, que se vende como accesorio, importante para tu comodidad.

Por supuesto, puedes llevar pasajero. Se queda algo alto, con las estriberas tam-bién algo elevadas. Las suspensiones firmes ayudan a que no cambien las geometrías cuando llevas a alguien. El propio alerón trasero sirve de asa para que el pasajero se sujete. No es mal scooter si tienes que llevar a alguien de cuando en cuando.

El equipamiento es muy justo. La intención minimalista del diseñador se ha llevado por delante ese reloj y la pata lateral que echamos de menos y algún que otro detalle. Eso sí, lo compensa con el ingenioso soporte de móvil o GPS y detalles como las espectaculares luces que equipa o un buen hueco bajo el asiento, suficiente para un casco integral.



RIVALES DEL PEUGEOT SPEEDFIGHT 125

No es fácil encontrar rivales para el Speedfight. No hay muchos 125 cuyo enfoque deportivo sea tan claro. Como ya habíamos comentado antes, en el fondo, en precio, prestaciones, comportamiento e incluso, a nivel visual, es curioso, pero encontrarás rivales más similares entre los rueda alta básicos que entre otros tipos de 125cc. Estos son los que en potencia, precio y comportamiento más se acercan al Peugeot.



SYM Symphony SR Top (2.699 €)

De la extensa familia SYM Symphony, el SR es el que se viste de forma más deportiva. Un motor de aire, de 12 CV declarados, para un peso de solo 116 kg le dan una viveza de reacciones que lo convierte en un scooter divertido. No tan efi-caz en cuanto a suspensiones o frenos como el Peugeot, lo compensa con la estabilidad y nobleza de reacciones de sus ruedas de 16" para, al final tener un com-portamiento que puede ser, sin pretenderlo, casi tan deportivo.



Peugeot Belville 125 RS (2.999 €)

Con el mismo motor que nuestro protagonista, la versión RS del Belville pretende ser la declinación deportiva del elegante rueda alta francés. Pero, en el fondo, no deja de ser eso, un scooter elegante y suave, que no quiere "jugar" a esa deporti-vidad. Precisamente para eso tiene un hermano como el Speedfight.



Piaggio Liberty S 125 3V (2.539 €)

Hablamos de los rueda alta porque las dimensiones de sus neumáticos acaban permitiendo una conducción más deportiva y porque en su versiones básicas, más ligeras y con motores modernos, se acercan a la potencia del Peugeot. Y si habla-mos de rueda alta hay que mencionar al sempiterno Liberty, que en esta última re-encarnación tiene una versión S de aspecto algo más sport. 11 CV, como el Peu-geot, en este caso con un motor de 3 válvulas y un ABS de un sólo canal, lo hacen muy interesante.

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