Prueba MH Bogga 125: Retro diferente

Comentar Publicado el jueves 02 de noviembre de 2017
Prueba MH Bogga 125: Retro diferente

Lo retro está de moda. Las marcas más nuevas fueron las que primero se dieron cuenta del filón de mercado que había ahí si hablamos del segmento de 125 cc. Ahora MH, una marca con muchos años de historia detrás, desembarca en este segmento con la Bogga 125.

Detrás de las siglas MH que emplean desde los años 80 se encuentra Motor Hispania. Son los mismos que en Sevilla fabricaban las Guzzi 65, también conocida como "salta-montes" por su mote popular. Seguro que en una vez en un pueblo has visto una en alguna ocasión.

MH no ha pasado por buenos momentos en estos últimos años. Haciendo un poco de historia, tras los años 70 y 80, cuando pasaron de fabricar bajo licencia Guzzi a sus propios modelos, repitieron años de gloria, sobre todo a partir de los 90. Modelos como las RYZ de campo o las RX de carretera eran apreciados por los jóvenes que buscan motos de 50 cc. Fue la caída de ventas del ciclomotor, unida a la crisis de estos últimos años, la que terminó de dar la puntilla a una marca que cambió de manos antes de renacer.



Ahora está en ese delicado momento de volver a la vida. Antes de reiniciarse como fabricantes completos, han decidido seguir la fórmula, también muy de moda, de buscar en fabricas chinas un socio adecuado que pueda fabricar lo que ellos plantean. Y así es como ha nacido esta nueva MH Bogga 125.

La moto está fabricada en China. Bajo la supervisión de la marca sevillana se introducen los cambios y mejoras necesarios para que la Bogga sea una moto lo suficientemente fiable como para servir al relanzamiento de una marca como MH en un segmento tan competido como éste: no vale traer cualquier cosa y venderlo sin más. Eso es pan para hoy y hambre para mañana. Por eso la Bogga cumple.

Es, como puedes ver, una moto muy original. Lo cierto es que no deja indiferente. Fue primero expuesta en el salón MotoOh! de Barcelona. Ahora, con la moto en el garaje, después de haber hecho unas cuantas salidas y kilómetros con ella, te podemos asegurar que no solo fue un efecto de salón: es de esas motos que la gente se queda mirando, diferente y original. Y sí, es una retro.



CÓMO ES LA MH BOGGA 125

La MH Bogga 125 es una "octavo de litro" diferente y ligera, de estilo a medio camino entre una café racer y una scrambler, o si quieres, "dirt track". Un diseño original que se separa de lo que ofrecen otros fabricantes del sector, lo que supone uno de los puntos fuertes para esta moto. Ha llegado un momento en que no es fácil distinguir unas motos de otras cuando las ves pasar: hay unas cuantas retro 125 cc muy parecidas entre ellas.



Porque en el fondo, la MH es una moto muy similar a todas estas rivales con las que va a competir, partiendo de una parte ciclo y un motor similar. Todas ellas se construyen con un chasis de tubo de acero, casi todas con la misma estructura de cuna simple desdoblada en la culata, dentro del cual se mete un motor de aire, culata de dos válvulas e inyección electrónica. En este caso, el equipo encargado de llevar la gasolina al cilindro es una inyección Delphi, una marca que se está imponiendo en el segmento. Se declaran 9,4 CV, también en línea con la competencia, que oscila entre los 9 y los 11 CV, todos ellos con prestaciones similares. De hecho, la MH destaca por un rendimiento algo más brillantes que la media, seguramente gracias a un acertado desarrollo del cambio.


Se han cuidado los detalles de la parte ciclo. Para sujetar las grandes ruedas que le dan parte de su originalidad, equipa una horquilla invertida y dos amortiguadores de gas con botella separada. Añade llantas de radios, que le dan ese juego visual entre la modernidad de las suspensiones, el clasicismo de las ruedas y los también originales neumáticos de taco tipo trail, el punto "dirt track" del que hablábamos.

La posición de conducción es cómoda. Los pies van bastante centrados y las manos en una posición lógica, a pesar del uso de semimanillares a la altura de la tija superior. Vas algo inclinado hacia delante, pero no llegas a ir forzando ni las manos ni la espalda. El asiento es algo duro, lo que unido a unas suspensiones tampoco muy blandas hacen que la moto se lleve bien durante un rato, pero no es aconsejable plantearse largas distancias con ella.

La carrocería es la "salsa de este guiso". Oscura, con todo en tonos grises, marrones o negros, todos matizados, destacan las líneas blancas que decoran el colín y el depósito. Quedan muy bien, pero son pegatinas por encima de la pintura, lo que comprometerá su duración al no ir barnizadas por encima. Cierra la terminación de la moto los espejos en las puntas del manillar, el piloto trasero central de LED y un cuadro con parte analógica y parte digital. Esta instrumentación exhibe buen diseño y alcanza una notable calidad, pero tiene un par de puntos a revisar: no hay reloj horario y el nivel de gasolina es demasiado pequeño para leerlo bien. Otro punto a revisar: la piña de intermitentes es poco práctica, sin botón de cancelación.



LO MEJOR

- Motor suave

- Estética original y diferente

- Velocidad punta

MEJORARÍA CON

- Neumáticos de más calidad

- Piña de intermitencia

- Reloj horario

FICHA TÉCNICA MH Bogga 125

Cilindrada

125 cc, 4T, 1 cilindro; aire, 2 válvulas

Potencia máxima declarada

9,4Cv a 7.500 rpm

Par máximo declarado

9 Nm a 7.500 rpm

Cambio/Transmisión

5 velocidades

Chasis

Simple cuna desdoblada en acero

Suspensión delantera

Horquilla invertida Ø38 mm

Suspensión trasera

Doble amortiguador de gas

Freno delantero

Disco Ø280 mm

Freno trasero

Disco Ø220 mm

Neumático delantero

110/90-17"

Neumático trasero

130/80-17"

Entre ejes

1.360 mm

Altura asiento

800 mm

Capacidad depósito

12 l.

Peso declarado

130 kg

PRECIO

2.495 €





CÓMO VA LA MH BOGGA 125

La MH Bogga 125 es una moto tal y como requiere el mercado. Una de sus características más importantes y más destacables es una línea original y diferente, dentro del estilo "neo-retro". Es una moto diseñada para mirarla y para que te vean. Lógicamente, y antes que otra cosa, es una moto "real", no de salón. Y por eso, además de atractiva y bonita, debe ir bien. Y lo hace. Está la nivel de cualquier rival y se comporta como otras 125 cc de su estilo. Y eso que sus ruedas, extrañas, con cierto taco estilo trail más anchas (sobre todo la delantera) de lo normal, provocan a la vista (al menos en este probador), serias dudas sobre su eficacia. Y no te voy a engañar: la primera vuelta con ella fue nefasta. La moto nos llegó con los neumáticos mal de presión (el delantero con más del doble de la debida y la trasera con la mitad). Claro, no entraba en las curvas y una vez dentro se caía hacia los lados de forma terrorífica. Sirva esta experiencia para recalcar la importancia en moto de llevar los neumáticos revisados.



Una vez corregido el "problemilla" de los neumáticos, la moto se mostró como es, fácil de llevar, razonablemente maniobrable, más rápida de lo que esperábamos (104 km/h reales, más de lo que otras rivales de su estilo alcanzaban, incluso en versiones Euro 3) y agradable; sin vibraciones o ruidos y con mandos con buen tacto. En el fondo, la moto está hecha para rodar por ciudad de forma cómoda y utilitaria, y eso lo cumple con creces. Tienes que tener cuidado, en ciudad, con los retrovisores montados en las puntas del manillar, ya que es frecuente en motos así olvidarte de ellos si estás acostumbrado a calcular por dónde pasas en función de la postura de las manos (que suelen quedar próximas a las puntas del manillar). La horquilla invertida también limita un poco el radio de giro, pero es una moto ligera y se llega bien al suelo, por lo que es suficientemente maniobrable y ágil en el tráfico ciudadano.



En carretera, la moto sigue siendo agradable, no hay vibraciones molestas casi a ningún régimen y la moto sube bien de vueltas. No es una deportiva ni quiere serlo: es una buena moto para trasladarte de un sitio a otro o incluso para pasear por ca-rreteras comarcales. Ahora bien, las suspensiones son algo duras para ese uso y el asiento también, si vas a estar muchas horas sobre ella. Los neumáticos, que en lo estético le dan ese aire "flat track" que la convierten en algo original y diferente, no son los mejores para una conducción deportiva. Agarran muy bien en seco y no tendrás problemas, pero con esa anchura y ese perfil limitan la capacidad de inclinación de la moto. Aún así, tiene un paso por curva muy razonable y suficiente.

En el apartado frenos monta dos discos. En el caso de esta moto, entre el ABS y el CBS (sistema de frenada combinada) que exige la ley (uno u otro), MH ha elegido el CBS por razones económicas. Obviamente, un ABS encarece considerablemen-te una moto así. Funciona bien en condiciones normales, porque no cambia el tac-to de la maneta de forma radical, pero como todos los CBS sí "te engaña" un poco: si vas frenando con el pedal y tiras de la maneta, metes más presión en el disco delantero y al estar accionando ese freno con un pie y una mano a la vez, es más difícil regular cuanto quieres frenar. No pasa nada en conducción normal, pero de-bes estar atento en condiciones delicadas.



ASÍ VEMOS LA MH BOGGA 125

En carretera: 3

En ciudad: 3

Pasajero: 3

Confort: 3

Equipamiento: 2

Autovía: 3

La MH Bogga 125 es una moto diseñada para la ciudad, pero que gracias a un peso contenido y a un acertado desarrollo de transmisión es capaz de salir a carretera con soltura. Corre algo más que sus rivales más directas. Supera los 100 km/h reales y mantiene cruceros por encima de 90 km/h con cierta facilidad, lo cual está muy bien en una moto de su potencia. En ciudad también es una buena moto, algo ancha, con un radio de giro más limitado, pero suficientemente ágil como para circular incluso en atascos de forma razonablemente cómoda y fácil.

El pasajero tiene un espacio justo, limitado por la forma del colín. Las asas también le quedan un poco bajas, pero los reposapiés sí quedan en buena posición. Puedes llevar a alguien en un trayecto corto en ciudad sin mayor problema, pero tampoco es la moto perfecta para hacer largos viajes a dúo. Cómoda, por mandos y posición de conducción, el asiento es algo duro para rodara durante mucho tiempo seguido. Pero es peor el mando de intermitencias: no tiene anulación y tienes que moverlo al centro empujando con el dedo y a veces se convierte en una "lucha" entre tu y él por dejarlo en el centro. Esto y la pata de cabra, que impide dejar el motor en marcha en punto muerto, hace que no puntúe bien en el capítulo del equipamiento, a pesar de detalles como el piloto trasero LED o los amortiguadores de gas con botella separada. Además, también echamos en falta un reloj horario básico en ciudad. En la autovía, como cualquier 125 cc de su nivel de potencia, si no hay mas remedio, puede recorrer muchos kilómetros sin inconvenientes. Pero es cualquier cosa menos divertida, ya que no es capaz de alcanzar los 120 km/h (ni ella ni ninguna 125 cc actual) aconsejables para ello.



RIVALES DE LA MH BOGGA 125

La mejor faceta de la MH Bogga 125 es que resulta una moto original y la que la distingue de sus rivales más directas, motos básicas, de estilo neo-retro y precios entorno a los 2.500 €. Precisamente por esa importancia de la estética, en este segmento será la imagen uno de los puntos de más peso a la hora de decidirte por una u otra. Entre ellas, desde luego, la Bogga es diferente. Pero todas ellas comparten algunas características: modelos fabricados en China bajo control europeo para asegurar la calidad y, en muchos casos, distintas terminaciones para la mis-ma moto. Éstas son las más populares.



Brixton BX 125: 2.499 € (BX 125 R 2.599 €/ BX 125 SK8 2,699 €/ BX 125 X 2.699 €)

Existen cuatro versiones diferentes de la Brixton BX, todas a un precio similar a la MH y todas ellas con estética retro muy cuidada. La versión básica viene con una carrocería en dos colores y una linea GT muy conseguida. La versión R es, sobre la anterior, una "café racer" con colín y escape elevado. Quizá la más similar a la MH sea la X, una moto de look "Scrambler", con ruedas mixtas. Y la más original de la gama resulta la SK8, una serie limitada en dos colores y que incorpora un monopatín como "elemento de serie".



Hanway Raw Café Racer: 2.145 € (SR 2.445 €/SR Chrome 2.495 €/ SR Sport 2.395 €/ Scrambler 2.395 €)

Hanway es una de las marcas que más ha popularizado este tipo de motos de 125 cc en nuestro país. Una primera edición Raw de estilo retro, muy barata, consiguió enseguida ser un éxito de ventas. A ella le siguió la actual Raw, que mantiene ese estilo a un precio por debajo de los 2.000 €. Pero es la gama superior de esta moto la que más se puede parecer a la MH: empezando por la Café Racer, continuando con las especiales SR y con la original Scrmabler, las Hanway, suponen una gama muy completa y a buen precio.



Hudson Boss Goodwood 1/8 liter: 2.649 € (24Horas 2.649 €)

Hudson Boss es otra de esas empresas que han nacido alrededor de este estilo de moto neo-retro. En este caso, las Goodwood son algo más caras que las versiones básicas de la competencia, intentando demostrar que se desmarcan de un concep-to estándar. De hecho, amortiguadores de botella separada, una línea muy cuidada y un diseño basado en las inglesas de los años 60 y 70, muy cuidado y elegante, demuestran la calidad que las caracteriza.



Macbor Rockster Flat 125: 2.199 €

La Macbor Rockster Flat es más que una custom que una retro con ciertas conce-siones a la estética "Dirt Track" como lo es la MH. La moto es la misma que la Rockster estándar, pero con una carrocería diferente. Utiliza un manillar plano, de donde toma el nombre "flat" (plano), e incorporara el motor Zhongshen de 11 CV, de buen funcionamiento, muy suave y agradable, similar al de la MH. Eso sí, con respecto a la Bogga, la moto resulta sensiblemente más barata.



Mash Black Seven: 2.495 € (Seventy Five 2.445 €/ Café racer 2.545 €)

Es una de las marcas pioneras en ofrecer este estilo Vintage a un precio económico. Mash, de origen francés, siempre se ha orientado decididamente por los acabados y la estética. Su gama 125 está compuesta ahora por tres modelos, todos con la misma mecánica en diferentes acabados y equipamientos.



Orcal Astor (2.390 €)

Orcal es una empresa francesa creada por un gran importador del país galo, DIP. Viendo las ventas de este estilo de motos en el país vecino, donde Mash ha sido un "boom", enseguida se plantearon crear su propia marca. El resultado y la primera moto que nace de esta idea es esta Orcal Astor, una moto de líneas muy GT años 60, bien terminada y equipada. A lo largo de los próximos meses irán llegando nuevos modelos hasta completar una gama similar a las de sus rivales.

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