Chispas del futuro

03.09.2014 | 12:59
Moto eléctrica
Moto eléctrica

Las eléctricas vuelven a estar en boca de todos desde hace unos meses. O más bien, desde hace ya unos años. En las revistas, en Internet, en las charlas entre los que nos gustan las motos. ¿Serán las motos eléctricas el futuro? ¿Llegará ese futuro dentro de mucho o ya está aquí? Mi percepción particular es que intenta llegar, pero queda mucho recorrido para conseguirlo.

Efectivamente, agarras el catálogo de motos disponibles en el mercado y cada año hay más opciones. No más número de motos, entiéndeme: los chinos hace años que tienen una oferta muy amplia en Europa de este tipo de vehículos en las gamas baratas, y esas marcas también están sometidas a ese "efecto Guadiana": aparecen y desaparecen. Me refiero a que hay más tipos de motos, más tecnologías e interpretaciones de cómo deben ser. Y cada día son mejores.



Por otra parte, hablando de scooter, que es de lo que se trata en esta columna, está claro que si hay un vehículo para el que la tecnología eléctrica tiene lógica y más rápida aplicación, éstos son los scooter. Son más ligeros que un coche, por lo que el problema del peso es menor, aunque en este caso el "lío" está en dónde metes tanta batería. Las prestaciones, en un porcentaje muy elevado de los clientes interesados, no es un tema de primer orden, como sería en el caso de una moto sport. Y las necesidades de autonomía tampoco son las del coche o las de una moto de turismo. Quizá por eso los intentos más serios se han dado en estos vehículos de la mano de Vectrix primero y de BMW después. Sí, están Brammo, Quantya y ahora Bultaco entre otras marcas que se han ido directamente al mundo de la moto digamos "grande", pero seguro que has visto por la calle más Vectrix y similares que cualquiera de esas otras marcas de motos.

 

Por mis manos, por suerte, han pasado ya gran parte de estas motos y scooter. Quantya, Zero, Vectrix, Yamaha, Lem, Peugeot, BMW y hasta alguno de esos scooter chinos de "marca Guadiana". Algunas de ellas varias veces y con varios modelos distintos. Y eso me da una cierta perspectiva (o eso quiero pensar) sobre la situación actual de esta tecnología. No está en pañales, como se suele decir. Pero sí que estamos "en los albores" de la movilidad eléctrica.

 
Lo que nos enseña la historia
 

Yo soy muy aficionado a la historia. En concreto, la historia de la automoción me ha gustado siempre mucho. Leer o ver documentales sobre aquellos pioneros, aquellos primeros "chalados" empeñados en convertir carromatos y bicicletas en coches y motos. Y será por eso que hace ya algún tiempo que observé un cierto paralelismo entre esos años y aquellos "cacharros" y nuestros actuales scooter eléctricos. En aquella época las cosas estaban por definir. Hoy día, todos tenemos claro que el gas va en el puño derecho, los frenos en una maneta y un pedal y el cambio en el otro pedal. Motos y scooter tienen que tener amortiguadores y frenos en ambos trenes y un buen montón de elementos comunes que hacen que todas se lleven de igual forma. No fue así entonces, a principios del siglo XX. Había quien ponía un freno delante, otros detrás y otros a la salida del motor. Había quien montaba el acelerador en un pedal y el cambio en el depósito y quien lo hacía al revés. Suspensiones, posición del motor? todo estaba por determinar, y hubo hasta quien vendió scooter con motor en estrella en la rueda delantera (Megola, en los años 20). Pero claro, eran otras épocas. Cuando todavía, para llevar algo parecido a una moto, había que ser alguien especial, con dinero, ciertas habilidades mecánicas y un poco "friki" de los motores.

 

Hoy día, con los scooter y motos eléctricos ocurre algo similar. Unos van con freno regenerativo. Otros no. Y los que lo llevan en unos casos actúa sólo, en otros presionando con el pulgar en una maneta distinta y en otros girando al revés el puño del gas. Unos llevan el motor en la rueda y otros en la posición habitual, con transmisión. Incluso Brammo ya experimenta con motos eléctricas con caja de cambios, algo que hasta ahora parecía absurdo. Pero en cualquier caso todos siguen adoleciendo de algunas de las pegas que tuvieron que sortear aquellos tatarabuelos de la movilidad: sus vehículo eran caros, no tenían mucha autonomía (se quedaban parados por mil historias) ni era fácil repostarlos si salías de tus rutas habituales.  Ahora ya no se pararán por problemas de fiabilidad ni el mantenimiento de estos nuevos vehículos eléctricos requerirá que tengas en nómina a tu propio mecánico-chófer. Pero, desde luego, son caros, tienen poca autonomía (pasar de 100 km reales hoy día no es fácil con ninguno de ellos hablando de dos ruedas, lo cual no es suficiente en muchos casos) ni es fácil de repostar como te salgas del trayecto de casa al trabajo. Y aún en estos casos, no es factible para mucha gente.

El mejor eléctrico
 

Pero como ocurrió entonces, la lógica de las necesidades de transporte de la gente, la inventiva de aquellos precursores, la investigación y el tiempo hizo posible que hoy todos podamos tener nuestro vehículo. Y volverá a repetirse la historia.

 

Ahora, si me preguntas cuál de todas las motos de dos ruedas es hoy día la opción más cercana a lo que vendrá y como serán, lo tengo claro: el BMW C Evolution.

 
Por cierto, "chófer" viene del francés "chauffeur", literalmente, "el que calienta". En aquellos primeros años de la automoción, sacar un vehículo de gasolina a la calle suponía una logística importante: la gasolina venía en latas que se compraban en droguerías, ferreterías o tiendas similares. Los ajustes, engrases y demás eran diarios, antes de salir: varillas de freno que se destensaban, embragues fabricados con un cono de cuero que resbalaba sobre otro de madera y había que ajustar o ejes que se ajustaban con esparto que había que apretar cada salida, aparte de circuitos de agua abiertos, con un grifo en una punta, que tenías que vaciar todos los días en invierno y volver a llenar al día siguiente, eran las operaciones habituales. Eso, además del hecho de arrancar y calentar el motor, ajustando a mano mezcla de combustible y avance de encendido. Requería, efectivamente, tu propio "mecánico-calentador" para que tuviese a punto tu vehículo para salir.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LOCALIZACIÓN  
fórmulamoto.es es un producto de Luike
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de fórmulamoto.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
Otros medios del grupo: Luike | Autofácil | Quad & Jet Datos Editorial | Política de Privacidad | Aviso legal