¡Y en eso llegó Viñales!

28.02.2017 | 11:01
Maverick Viñales

Parafraseando el estribillo "Y en eso llegó Fidel, se acabó la diversión..." de la balada del cantante revolucionario cubano Carlos Puebla, se antoja comparar el desembarco de Maverick Viñales con la Yamaha como el inicio de una revolución en MotoGP.

Establecer ese paralelismo revolucionario entre la figura de Fidel Castro y la de Maverick Viñales es presagio de lo que puede suceder esta temporada en la pelea por las victorias y la batalla por el título. Maverick ha dominado con reitero y consistencia los tres test de pretemporada habidos antes del definitivo en Qatar. Fue el más rápido en su debut de Valencia, se reafirmó en Sepang y se consolidó en el complicado Phillip Island, que es su pista favorita.

A Maverick Viñales no le ha hecho falta agazapar su atrincheramiento en Sierra Maestra antes de atacar La Habana como hizo Fidel Castro tras el desembarco del yate Granma en la playa Las Coloradas. Maverick ha desembarcado en Yamaha y ha tomado inmediatamente el mando del cuartel general de MotoGP. Todos le temen. Todos lo tienen en su punto de mira. Todos le ven como el rival a batir en el transcurso del campeonato, empezando por el G.P. de Qatar.

Un apunte. La pista del desierto fue siempre muy favorable a Jorge Lorenzo con la M1. Allí debutó con la Yamaha en MotoGP y se anotó la "pole". Fue segundo en carrera solo derrotado por Casey Stoner con Ducati. Luego venció aquel G.P. en 2012, 2013 y 2016. El binomio Lorenzo/Yamaha era siempre el más temido en Qatar. Ahora, procede establecer un paralelismo Viñales/Lorenzo con la M1. Es una lectura de la situación.



Maverick se ha hecho a la M1 con extrema facilidad y solvencia. Ha sido en pretemporada el más rápido en todas las pistas y es más que previsible que también lo sea en su debut en carrera oficial.

Caso de volver a imponer su autoridad sería el inicio de la nueva revolución en MotoGP. Como canta Carlos Puebla "...se acabó la diversión, llegó el Comandante y mandó a parar...". Los pilotos punteros suelen declarar que se han divertido mucho en el transcurso de una carrera muy competida, sobremanera el ganador. Con Maverick Viñales se les puede acabar la diversión de cuajo. Nadie olvide cómo venció su primer G.P. de la clase reina en Silverstone con la Suzuki. Dejó clavados a los grandes nombres, se largó en solitario y les infligió una dolorosa derrota de tres segundos y medio. Todo un mundo en MotoGP.

La diversión de los "Mosqueteros" se tornó aquella tarde británica en preocupación. La misma que tienen ahora los Marc Márquez, Valentino Rossi, Dani Pedrosa, y ciertos Jorge Lorenzo, Andrea Dovizioso y Andrea Iannone por citar a los máximos candidatos a las victorias parciales. Las autoritarias demostraciones de Maverick Viñales con la M1 les tienen a todos preocupados e inquietados. Ninguno sabe cuál será su rendimiento en carrera, situación extrema y dispar a los test, e incluso a los entrenamientos de los GGPP. Pero Viñales ya sabe lo que es ganar un G.P, no va de novicio.

En Qatar podría iniciarse la revolución Viñales, aunque a continuación vienen los feudos de Marc Márquez en ultramar -Argentina y EE.UU.-, donde el campeón no conoce derrota. Queda la duda de si Maverick será capaz de bajarle de aquellos pedestales. Si lo logra, se les acabó la diversión.



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