Ducati-Audi toca fondo

03.07.2013 | 11:21
Ducati-Audi toca fondo

En el Ducati Team la tensión es máxima. No hay buen ambiente desde ya hace varios GG.PP. Los penosos resultados se agravan día a día a pesar de la nueva gestión alemana en la que recayeron las esperanzas de enmienda y progreso. Se consideró que los medios económicos y técnicos del coloso Audi serían el bálsamo adecuado para enderezar el declive iniciado a continuación del sorpresivo título de Casey Stoner en 2007, primer año de las 800 cc. También para poner tierra de por medio al desastre de la operación Valentino Rossi (2011-2012) en el que la marca italiana se llevó la peor parte. Pero a tenor de cuanto sucede en 2013, y a pesar de las directrices teutonas, es obvio que no han atinado en la buena dirección. La Desmosedici "laboratorio" con la que trabaja el Reparto Corse y se esfuerza Michele Pirro en la pista, todavía no da los resultados pretendidos. El departamento de I+D en manos de Wolfgang Durheimer –hombre clave de Audi- no encuentra la senda del remedio a los males de la D-16.
 

No es nuevo que grandes cerebros del automovilismo no atinen a solventar problemas motociclistas, ni tampoco crear una moto de competición ganadora. Son dos mundos diferentes, con requerimientos distintos que precisan de conocimientos específicos para manejar con éxito la dinámica de las dos ruedas de alta competición. Se lo pregunten a Bernhard Grobmeyer, actual director de Ducati Corse, procedente de BMW y fichado por Audi, quien ha sufrido  en sus carnes la larga evolución del proyecto SBK de la marca bávara sin ganar, todavía, el título de las derivadas de serie. Seguramente, Grobmeyer sea un buen director de equipo, un gran organizador, pero no es ingeniero para dirigir el proyecto tecnológico que necesita Ducati para volver, cuanto menos, al podio.
 
Andrea Dovizioso, ansioso de ser piloto de fábrica como tantos otros, fichó por Ducati a finales de 2012 convencido que el amparo de Audi solucionaría los problemas de la Desmosedici. Pero el bueno de Andrea se las ve y se las desea para mejorar los tristes resultados de Rossi –salvo honrosas excepciones- con la "Rossa". De Hayden no podemos añadir nada mejor. Él conoce el percal desde hace años, da lo mejor de sí con cualquier Ducati que le pongan en sus manos y raramente su compañero de equipo, sea quien sea, logra eclipsar sus resultados.



Nadie duda que el mal esté en la moto, no en los pilotos. La última prueba de ello, quizás la más contundente, ha sido no acceder directamente a la Qualy-2 de Assen. Ambos pilotos se han visto obligados a disputar la Qualy-1 contra motos "satélite" y otras CRT. Hayden logró subir a la Q-2, aún por detrás de Randy de Puniet y la Aprilia CRT, pero Dovizioso no fue capaz de ir más allá del cuarto lugar de la "repesca" lo que le supuso un desastroso14º lugar en la parrilla. Enorme catástrofe.

Posiblemente, esa calamidad fue lo que le impulsó a soltar una patada a Héctor Barberá en la vuelta de desaceleración de la Q-1. Cabreo incontenido, e injustificado, por más que el  bueno de "Barbi" le hubiera interferido en sus intentos de mejorar la vuelta rápida en última instancia. Pésimo comportamiento de un piloto campeón del mundo (125 cc) y ex-oficial Honda HRC. Impresentable actitud. Por ello fue sancionado con un punto en la nueva "licencia por puntos". Pero lo peor del asunto fue que a Barberá también le aplicaron la misma sanción bajo el argumento de ir despacio y entorpecer. Criterio harto pueril cuando es piloto admitido a competir en MotoGP con una CRT y, además, fue 0,058" más rápido que Dovizioso.

Ciertamente, Ducati-Audi ha tocado fondo en Assen. Dovi y Hayden terminaron la carrera en 10º y 11º lugar a 34" del vencedor Valentino Rossi, el mismo que hace un año se arrastraba en similares posiciones con la misma Ducati. Conviene también añadir que en Assen-2012 Hayden fue 6º a 32" del ganador, Casey Stoner. Poco ha cambiado el panorama en el Ducati Team a pesar de la llegada del coloso Audi clamoroso vencedor de las recientes 24 Horas de Le Mans. Pero las motos, por tener dos ruedas, son mucho más que medio coche...

A todo eso, Dovizioso, en medio de sus varias declaraciones, soltó una frase muy reveladora "...se están preparando cambios internos y no hablo de la moto". Rumores indican que andan tras Gigi Dall´Igna, el ingeniero autor de la ART (Aprilia Racing Team), destacada CRT que ya hace cosquillas a los prototipos de MotoGP.

Si se llevaron a Grobmayer de BMW, ¿por qué no a Dall´Igna de Aprilia?







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