EL MONUMENTO A TORRAS EN SABADELL

14.09.2012 | 09:30
EL MONUMENTO A TORRAS EN SABADELL

Constituye un curioso fenómeno humano la repetición de cualidades físicas, anímicas, deportivas y artísticas entre los individuos de cada país. Fenómeno constatado en los sucesivos Juegos Olímpicos, exposiciones, museos, mundo científico y competiciones de coches y motos.

Desde el nacimiento del motor de explosión, España aportó avances ingeniosos, y desde su emergencia como deporte de cuatro y dos ruedas destacó en organización y pilotaje. Así hemos llegado a obtener un importante palmarés de victorias y éxitos de los cuales todos los españoles nos sentimos satisfechos.





El camino triunfal también exigió importantes sacrificios, porque los imperfectos circuitos se cobraron las vidas de muchos jóvenes valientes. Uno de ellos fue Ramón Torras, genio de la velocidad adiestrado por Don Paco Bultó, creador de Bultaco. Torras estaba a punto para ganar en la Isla de Man y se entrenaba para ello en una carrera en el circuito urbano de Comarruga (Tarragona). Por desgracia, allí fue el final de su carrera y de las esperanzas de todos en su habilidad y valentía.

Me correspondió informar del fatal desenlace en el Carrusel Deportivo radiofónico de la Cadena SER. Eran los tiempos de Vicente Marcos y Enrique Blanco, director y jefe técnico del programa.

Como editor propietario de la revista «Motociclismo» (entonces) quise rendir homenaje a Ramón Torras y propuse a los lectores contribuir para hacerle una escultura. Los lectores respondieron, el artista Luis Ortega Bru, ya premiado imaginero -Encomienda de Alfonso X El Sabio- cobró exclusivamente los gastos y el pequeño monumento de recuerdo se instaló en Sabadell, lugar de nacimiento del piloto. Después se colocó en el parque de Comarrugas.

Una vez expuesta mi colección de Ortega Bru en el Museo de su nombre en la localidad gaditana de San Roque, noto la ausencia de la escultura a Ramón Torras.

Como el hijo del artista, Ángel Ortega, también escultor, se ha ofrecido a realizar una réplica, sólo necesitamos los correspondientes permisos municipales. Desde aquí los pido con la ilusión de conseguirlos. Ramón Torras y Luis Ortega Bru se merecen esta atención a su memoria.
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