Emociona su historia gibraltareña, el Museo de Ortega Bru y la gigantesca refinería CEPSA 

Una propuesta: Viajar a San Roque

Los motoristas de España prosiguen con sus exhibiciones deportivas, sus triunfos y sus privilegiadas posiciones en los campeonatos. El ínfimo orgullo es inmenso cuando se ha entrado en este mundo del motor a través del motociclismo y la inmediata colaboración con un gran hombre, Manuel Cantó, ya en mis inicios veterano piloto, formidable comerciante del sector con venta anual superior a las cinco mil motocicletas en Madrid, y dueño de la revista -Motociclismo-.

10.08.2012 | 06:29
Una propuesta: Viajar a San Roque

Las casualidades de la vida, de forma casi paralela en el tiempo, me forjaron en Sevilla otra gran amistad: el escultor de San Roque (Cádiz) Luis Ortega Bru, a quien encargué el formidable Trofeo Cantó de un piloto a gran velocidad; el trofeo en honor a Ramón Torras, a raíz de su accidente mortal en el circuito urbano de Comarruga; el Trofeo Luike de una figura masculina sobre una rueda en movimiento, alcanzando una estrella; un vespista de pie junto a su máquina; otras obras de arte en bronce y madera y -era para mí imprescindible, una talla retrato de Manuel Cantó. Estas joyas, junto a todas las de mi colección de Ortega Bru, con excepción de una réplica del monumento a Torras (¿quién me lo conseguiría?) están ya depositadas en el museo de San Roque dedicado por el Ayuntamiento al inolvidable artista paisano, con una selección de imaginería y temas deportivos. De verdad, merece la pena un viaje al histórico pueblo de San Roque, donde vive el recuerdo de los gibraltareños expulsados por los ingleses y su descendencia. Es una auténtica emoción vivir San Roque, un orgullo admirar el Museo Ortega Bru, con sus obras motoristas, y una satisfacción contemplar el paisaje de la refinería de CEPSA, tan ligada al motociclismo.

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