Las mil y una noches del motociclismo español

13.04.2012 | 05:25
Las mil y una noches del motociclismo español

Después de las noches de Qatar, con triunfo español en las tres cilindradas, nos podemos permitir la confianza de augurar una temporada feliz para nuestros pilotos de velocidad motociclista. La transmisión de Tele 5, generosa en tiempo y acertada en información, tanto en entrenamientos como en las seis horas y diez minutos del domingo, debe haber convencido a mucha juventud de la grandeza del motociclismo. Desde hace 60 años me volqué en el periodismo del Motor porque veía en él los máximos atractivos técnicos, laborales y comerciales, así como las mayores emociones en sus acontecimientos deportivos. Trabajar en la información del Motor equivalía a entrar en los más fértiles campos de la comunicación. Pero el mayor atractivo lo ofrecía el motociclismo en todas sus facetas. En todas sus manifestaciones siempre ha demostrado ser el deporte más fotogénico, particularmente hoy en día con los adelantos en las cámaras para poder disfrutar a fondo de los límites de la mecánica, el agarre y la valentía. Y, para la Historia del Arte, el escultor Ortega Bru realizó varias obras motociclistas de indudable mérito. Después de las retransmisiones del Grand Prix de Qatar por todo el Mundo, el motociclismo debe haber conquistado millones de nuevos entusiastas. Y muchos puntos de admiración hacia los pilotos de España. Nuestro himno, aún sin letra oficial, se tarareó por tres veces en esta ocasión. ¡Cómo se presenta el Gran Premio de Jerez! El motor y Luis Ortegra Bru El escultor Luis Ortega Bru ha recibido en la segunda quincena de abril el homenaje de los sevillanos, a los 30 años de su muerte, por su aportación a la Semana Santa de muchas ciudades españolas. En Sevilla realizó el Cristo de la Misericordia (llamado del Baratillo), el traslado al sepulcro (de Santa Marta), el «paso» de La Cena, el de San Gonzalo... El Círculo Mercantil e Industrial, en su sede de calle Sierpes, organizó una exposición de obras del insigne imaginero, entre ellas el relieve, en madera, de un motorista de competición (180 x 110 cm) propiedad de la Fundación Luike. Esta entidad ha previsto ceder temporalmente su colección al Museo Ortega Bru de San Roque, pueblo gaditano donde se sitúa una gigantesca refinería de Repsol, generosa patrocinadora del deporte motociclista. Luis Ortega Bru realizó también el monumento a Ramón Torras, de Sabadell, el Trofeo Cantó, el premio Luike y un boceto para un monumento al Seat 600.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook