Un grano de arena

La infinita retahíla de injusticias que ha sufrido la moto durante estos últimos tres años ha hecho que, independientemente con quien hables, cualquier persona afín a las dos ruedas no paremos de quejarnos.

15.07.2011 | 07:17
Un grano de arena

Nos mutilan con impuestos de matriculación discriminatorios, prosigue la persecución en los medios de comunicación generalistas, la DGT no pierde ocasión para ponernos en la diana... Lo cierto es que vivir la moto y vivir de la moto se está convirtiendo en un aventura de alto riesgo. Al habla con concesionarios, la resignación es la nota dominante. Si en los meses de apogeo de  ventas las cifras han sido muy negativas (excepto en el segmento de 125 cc), las perspectivas para el segundo semestre, y cuando llegue el frío, no pueden ser halagüeñas. Lo mismo vale para las tareas de mantenimiento en taller. También es cierto que en unas comunidades autónomas el efecto es bien distinto a otras, pero el panorama general pinta bastante oscuro. El reflejo en el día a día es claro. El problema es doble: primero, que quien tiene ya moto la utiliza cada vez menos o se mantienen cada vez en condiciones más precarias, es decir, un problema de seguridad; y segundo, que hay menos motos nuevas porque hay menos gente que acceda a ellas, por economía y por obtención del permiso. ¿Y qué podemos hacer? Primero seguir quejándonos, cómo no, cuando seamos víctimas de flagrantes injusticias. La última ha sido la incertidumbre en el paso del carné A2 al A. Las motos de gran cilindrada son un pilar muy importante del mercado de nuestro país, y si se cercena el acceso a su conducción, las consecuencias pueden ser nefastas para los usuarios y para el sector. Recordemos lo que ocurrió cuando se introdujo la normativa que obligaba a un examen para la obtención del carné de ciclomotor. Hubo un período de más de un mes en el que no fue posible sacarlo ¡porque no estaba claro cómo hacerlo! Con el mes de diciembre ya a la vista, esperemos que no ocurra lo mismo para los poseedores del carné A2 que quieran ascender al A. Hay que exigir responsabilidad. Pero, además de exigir, podemos poner nuestro grano de arena para afianzar una mejor imagen de la moto. Por ejemplo, eliminando la picaresca de obtener el A2 y circular con una moto de más de 48 CV sin limitar, realizando una conducción segura, respetando a los demás usuarios de la vía... Sólo mostrando respeto podremos pedirlo para nosotros mismos. Y en estos meses, que es cuando más motos circulan por nuestras carreteras, aún más.

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