Bajar sanciones, subir educación

Durante las pasadas épocas de fiestas, yo no he salido de Madrid y he -disfrutado- de la ciudad y sus alrededores cuando se ha marchado una buena parte de la población.

06.06.2011 | 12:49
Bajar sanciones, subir educación

Reconozco que en esta situación el foro es especialmente agradable y que precisamente te puedes encontrar con lo más parecido a una ciudad ideal, sin -vértigo- y con todas sus cualidades estéticas, lúdicas y culturales al alcance de cualquiera. Como no iba a ser menos,  excepto en los momentos en que he necesitado hacer  algunas compras de volumen donde he utilizado mi pequeño -cuatro latas- (al que, todo hay que decirlo, como siga sin moverlo se le deformarán la ruedas y agotará la batería), he seguido utilizando mi moto para desplazarme. Hay veces que me sorprende lo intensa que es mi pasión por las dos ruedas, hasta el punto que aunque siendo mi medio de vida profesional es, a su vez,  mi mejor instrumento de diversión en mi tiempo libre y sigo sin cansarme. Esta introducción da  pie a una reflexión que se ha producido al combinar los elementos reflejados anteriormente. He tenido la oportunidad de desplazarme por nuestro Madrid, en unos días con poco tráfico, con mi preciosa herramienta de trabajo, pero sin la obligación de tener que trabajar. Pensaba que este oportuno coctel iba a ser estupendo, pero, a pesar de que todo estaba a favor, desde el manillar de mi moto he vista una serie de incidencias que me parecen injustificables. Estos días he apreciado, más que de costumbre (tal vez porque iba más relajado), la anarquía de algunos conductores. Cambios de dirección con líneas continuas sin ningún tipo de indicación, coches aparcados en doble fila para hacer compras, tomar una cerveza en alguna terraza, o por cualquier otro motivo, ocupando calzadas con un solo carril, obligando al resto de conductores a efectuar maniobras arriesgadas e incómodas, y todo esto disponiendo de plazas de aparcamiento a escasos metros de donde estaban sus vehículos. He visto muchos niños sin cinturón,  animales sueltos por los asientos delanteros y traseros, y, sobre todo, conductores que siguen hablando por teléfono  provocando un peligro añadido. ¿Alguien se ha preguntado cuando cuesta actualmente un sistema de -manos libres- en comparación con el precio de sus coches? Después,  en los informativos, me vuelvo a encontrar el mensaje capcioso habitual: -Ha habido menos accidentes que en otras fechas-Bla, Bla, Bla- y una buena parte de ellos motos-.  No puedo menos que sentirme irritado, puesto que ni se tiene en cuenta que se han desplazado menos vehículos, probablemente por la crisis,  y de nuevo se omiten los detalles y a quienes provocan los accidentes en los casos relacionados con las motos. Es cansina la constante demonización de nuestro medio, sobre todo cuando se presenta con unos titulares sensacionalistas y faltos de precisión. Casi todas las muestras de incivismo que he observado estos días desde mi moto-taxi, son atribuibles a la falta de concienciación ciudadana en materia de tráfico. Si realmente se incorporase la Educación Vial a la docencia, nuestros hijos entenderían desde pequeños determinados mensajes que esencialmente están  relacionados con el respeto y la convivencia. Sobre todo entenderían la gravedad de lo que se puede provocar al no aplicar esta formación en lo relacionado con los accidentes, especialmente en sus consecuencias. Todo esto lo harían en una fase de su vida en la que están especialmente motivados para APRENDER.  Lo he observado en la escuela de motociclismo, asumen las normas de seguridad de forma natural, las incorporan a sus pautas  y no les supone ningún esfuerzo. Probablemente tendríamos la llave para  evitar  las constantes muestras de falta de atención hacia los demás, las molestias y especialmente la sensibilización para evitar los dramas derivados de nuestra ceguera; en síntesis, seríamos más conscientes de nuestra responsabilidad. Lamentablemente fui protagonista de cómo un coche barría literalmente a un scooter en Ventas. No había colapso de tráfico, solo fue una distracción que acabó con dos personas en el suelo y una de ellas se marchó en ambulancia. Lo fácil es manipular la información y atribuir los errores a los ciudadanos para camuflar la ausencia de iniciativas e imaginación por parte de alguno de los titulares de Tráfico, con sus espectaculares sueldos y vehículos oficiales. Especialmente en los motoristas -la letra- duele mucho cuando -con sangre entra-, quizás sea el momento de que algún iluminado con capacidad de decisión ponga en práctica algo tan -alternativo- como: bajar las sanciones y SUBIR la educación. ¡Pero claro!, esto tiene el inconveniente de que también se bajaría  la recaudación y aquí, a veces, se trata de dejar a unos ciegos para quedarse otros tuertos. Ráfagas desde Bike O`clock en mi km. 18.111.

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