Enchufados

Recuerdo el comienzo de los teléfonos móviles. Cuando veías a alguien por la calle con uno de los primeros modelos, casi ni te planteabas tener tú uno, hasta que de repente se multiplicaron y se convirtieron en un producto cotidiano imprescindible.

30.05.2011 | 00:15
Enchufados

Con los vehículos eléctricos parecía que iba a ocurrir algo similar, pero todavía vamos -a cámara lenta-. Llevamos varios años asistiendo a su desarrollo en forma de prototipos en los salones internacionales, pero no acaban de aterrizar en el mundo real ni en motos ni en coches. Entre las dos ruedas, es significativo que primeras marcas no se hayan lanzado antes a la conquista de este ámbito, dejando el mercado a unidades orientales con poca o nula distribución en nuestro país y en nuestro continente. Además, el consumo real de estos productos todavía reside en organismos oficiales (ayuntamientos, etc.) más que en usuarios particulares. Pero toda esta fotografía puede cambiar de forma inmediata. Acaban de aterrizar dos realidades de primeras marcas en el terreno de las dos ruedas eléctricas, Peugeot y Yamaha. Sin embargo, esta tendencia no desembocará en el -efecto teléfono móvil- si no hay un empujón detrás de nuestros legisladores. A las motos eléctricas hay que abrirles las puertas de la ciudad con políticas que incentiven su uso, como aparcamientos específicos con puntos de carga, facilitando su uso en zonas de circulación restringida (hasta  llegar a determinados puntos en los que sólo se pueda acceder con motores eléctricos), beneficios fiscales (Impuesto de Matriculación reducido o gratis, plan -motoeléctrica-E- que incluya ciclomotores, financiaciones especiales-) y legislativos, como volver al límite de edad de 14 años vigente en potencias como Francia e Italia y con unas tasas de acceso asequibles, las dos causas de la muerte del ciclomotor actual (y de la desaparición de fábricas en nuestro país y de un perfecto escalón de entrada hacia la moto tanto desde el punto de vista cualitativo -seguridad- como  cuantitativo). Por otro lado, alternativas en cuatro ruedas como el Renault Twizy pueden servir de incentivo tecnológico y de apertura al gran público del vehículo eléctrico, pero las dos ruedas siempre tendrán su ventaja de movilidad en las ciudades masificadas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
 
anteriorsiguiente