Conductores infantiles

La bicicleta, como vehículo de diversión infantil, merece un agradecido culto porque ejercita a los futuros usuarios de vehículos a motor en el equilibrio, la atención al entorno y la sensatez en las decisiones reflejas.

15.02.2011 | 00:19

El ciclomotor -en circuitos o zonas cerradas hasta cumplir la edad legal- es un paso adelante en la formación del niño como preparación para desenvolverse en su futura incorporación al tráfico urbano, circunstancia a producirse más tarde o más temprano. Y, por fin -y como antesala al dominio del volante- el scooter y la moto, vehículos ideales para convivir con la circulación normal cuando se ha alcanzado la madurez y dominio suficientes. Los anteriores comentarios están fundamentados en mi experiencia personal y en la consecuente decisión de repetirla en la preparación educativa de mis ocho hijos, quienes también extienden mi criterio a la saga de nietos. Mis experiencias exigieron la máxima atención paterna, como es natural, como la de tantos amigos coincidentes con estos criterios de preparación para un futuro inevitable. Con el tiempo todos podemos ser conductores. Y el riesgo siempre existirá, normalmente con los no formados como causantes responsables. Por ello debemos considerar un deber entrenar a los niños en la convivencia de las ruedas, el motor y la circulación. Las experiencias también les serán útiles como peatones. En los vehículos de hoy se acumulan las soluciones ingeniosas para proporcionar seguridad en su utilización, las carreteras van eliminando puntos negros y la Jefatura de Tráfico no para de concienciar a los conductores con frecuentes radares, multas y el castigo de reducción de puntos en el carnet. ¿Se puede hacer algo más para lograr perfeccionar la circulación y evitar accidentes? En esta editorial hemos encontrado algo de parecidas características a lo expuesto como preparación de los niños para su futuro como conductores. Se trata precisamente de perfeccionarles físicamente por medios psicológicos, enseñándoles a controlar el estrés. Un grupo de médicos y psicólogos han preparado unos cursos para control del estrés en la conducción, orientados a lograr comportamientos acertados y conseguir la disminución de accidentes. De momento puede conocer el lector el planteamiento de las clases programadas a través de  www.autofacil.es/conductor/curso-geco-gestion-del-estres-del-conductor. Mi experiencia personal ha sido satisfactoria y no dudo en recomendar el sistema con fe similar a cuando me preocupaba de formar a mis hijos en el equilibrio sobre la bicicleta, atención al entorno y sensatez en las decisiones.

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